
NIÑOS DISCIPULANDO NIÑOS
“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños” (Mateo 11:25).
Conozco una tierna niña de 11 años que vive en Miami, Florida. Disfruta mucho jugar, nadar y posee una risa contagiosa. Sus ojos son como las hojas de los árboles y su cabello compite con el oro fino tanto en su color como en su brillo. Tiene “música por dentro”, así que toca el violín, canta y danza. A sus tempranos 5 añitos le entregó su corazón a Jesucristo y decidió vivir para El. Desde entonces comenzó a ser discipulada por su hermana Raquel, que para ese tiempo tenía 7 años y era su líder de célula. A su vez, Raquel era discipulada por Ruth, su líder y hermana mayor, de apenas 9 años… Y así, como un capitulo de genealogía bíblica, Ruth fue discipulada por Amanda, Amanda por Reina, Reina por Noemí, Noemí por Irma, Irma por Obdulia, Obdulia por Zoila…
En La Iglesia del Nazareno Betania todos debemos ser discipulados y discipular a alguien. Para el tiempo que se está escribiendo este artículo, esta niña tiene un promedio de 20 discípulos que reciben formación espiritual cada miércoles. Comienzan su reunión orando, cantan 2 o 3 alabanzas y luego dedican unos 30 minutos para discutir un tema bíblico aplicado a su realidad. Antes de finalizar recogen su ofrenda y oran por todas las peticiones que han presentado previamente. Siempre cierran su reunión con un pequeño refrigerio.
Debo resaltar que ésta no es la única niña que está haciendo esto. Sus discípulos más pequeños son Joselyn y Daniel David, ambos de 6 años, y cada uno de ellos es líder de célula y tiene sus propios discípulos. Otros 15 niños, entre 5 y 11 años, también son líderes y tienen sobre sus pequeños hombros la enorme responsabilidad de desarrollar el carácter de Cristo en las vidas otros 150 niños aproximadamente. Ellos saben que esta tarea les fue dada por el propio Jesús: “Id y haced discípulos” y la toman como un verdadero “llamado” de Dios.
Seguramente usted se está preguntando si no hay adultos involucrados en este proceso. Por supuesto que sí. Mrs. Reina González es la pastora de niños de Betania. Posee gran pasión por las almas y mucha tenacidad en el trabajo que hace. Ella ha descubierto el principio establecido por el Maestro y lo ha puesto en práctica: “Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe” (Mateo 18: 2-5). Por otra parte, Dios le ha premiado con un equipo de mujeres muy valiosas que le ayudan en la formación de estos pequeños líderes y luego supervisan su trabajo.
El discipulado de niños es tan importante en nuestra iglesia como el de los jóvenes o adultos por que los niños:
Ver a los niños de nuestra iglesia discipulando y siendo discipulados ha sido una experiencia fuerte para muchos de nuestros adultos. Algunos no entienden, otros pretenden ignorar y algunos hasta se molestan. Pero los que recordamos la importancia que el Maestro les diera somos grandemente desafiados por ellos. “Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía” (Marcos 10:13-16).
Querido (a) hermano (a), ¡te desafío a tomar el asunto del discipulado “como un niño”!
Este artículo fue escrito por nuestro Pastor Obed Jauregui en el año 2009.
Miami Bethany Church of the Nazarene, Inc.
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